EL CASTILLO DE LOS DESTINOS CRUZADOS DE ITALO CALVINO: UNA ENSOÑACIÓN NARRATIVA. MÓNICA OLALLA

Imagen de portada: Taurisano (La Puglia, Italia). Todas las imágenes: Mónica Olalla.

“Me dediqué sobre todo a mirar las cartas del tarot con atención, con el ojo del que no sabe qué son y a extraer sugerencias y asociaciones para interpretarlas según una iconología imaginaria. Cuando las cartas se enfrentaban al azar proporcionándome una historia en la cual reconocía un sentido, me ponía a escribirla” (Nota de Calvino a la edición de 1973) (1)

Tarocchi del que Calvino nos habla como ensoñación. El nombre de Visconti, no puede ser más cinematográfico. Pareciera que quisiera hacer una película de puertas, de una decadencia lampedusiana donde los personajes se mueven en palacios y paisajes de colinas infinitas, ¿huyen quizá de la peste? Aquí hay solamente trece historias y no cien aunque la simbología numérica gravita en esferas alrededor de otras historias de locura y destrucción. Brindemos por este bosque narrativo que comienza de arriba hacia lo inferior, en unos bajos fondos donde la taberna cobra protagonismo. Referencias aparte, resuenan los coros celestiales de Carmina Burana donde la fortuna, la emperatriz y los buenos lugares para beber vino sin parar derrochan alegría.

Los universos imaginativos de Italo Calvino me transportan a mi juventud lectora, precoz, ansiosa, que buscaba en estanterías títulos extraños que no entendía. Curiosear y pasear como un flaneûr era mi pasión. Un pasillo, un salón, la luz entre los visillos y tiempo, mucho tiempo. Adoré los senderos de los nidos de araña donde el compromiso político da paso a un relato muy fresco y vivo de esa Italia en guerra, partisana, idealista.Un contexto ideal en el que alquimistas, ladrones de sepulcros, Orlando y Astolfo se mezclan con un reino de vampiros abriendo y cerrando puertas otra vez. Una delicia literaria y lingüística con estructuras y voces que nos interpelan, personajes que dialogando dan pie a otros textos en estructuras-marco y una intertextualidad impecable, otorgando a cada “storia” una independencia dependiente y secuencial. ¿Qué condiciones de coherencia operan en cada una? ¿Hay realidades paralelas? Es cierto que, desde un punto de vista comunicativo, lo externo en forma de bordes es complicado de delimitar pues el mundo interior de este proceso mental supera la ficción, pero, sin embargo, desde esa cartografía semiótica apreciamos un juego de imagen versus palabra que me deja sin palabras, valga la redundancia. Calvino es así: desde el momento que su metaliteratura comienza a tomar cuerpo, cada figura impresa en la carta del tarot debe su existencia a la forma en que se pronuncia. La ruptura de los mecanismos literarios más sencillos que no simples, operan en un ejercicio puro donde la información semántica es y está, creando una sinergia que nos permite “ser” y “estar”. La integración de elementos supuestamente elididos constituye una referencia casi siempre recuperable. Su ritmo constante va más allá de lo que podemos suponer dejando aspectos implícitos totalmente abiertos. Vuelvo a la puerta. Y reflexiono sobre la combinatoria quijotesca de unos que entran y salen para encontrarse de nuevo, adornados con distintos ropajes al estilo de aquel “TristamShandy” ¿por qué no? de triste figura. Cambiemos La Mancha por la Inglaterra del XVIII donde un Sterne hispanizado lanza su pluma adonde el viento le lleve… Una joyita, una canela en rama que ofrece múltiples perspectivas. Siendo deudor de Cervantes no podríamos esperar otra cosa. 

La coherencia textual, por ejemplo, del relato del alquimista que vende el alma siendo este el modelo M, posee una situación o situaciones en cascada: la fuente de la vida (w1), la carta del emperador (w2), el malabarista o charlatán desdoblado en el mago (w3) lanzando el siete de oros al aire, la estrella (w4), el diablo y Mefistófeles (w5) introduce a Fausto y una interpretación de la rueda de la fortuna (w6), el reino de la abundancia (w7); todas ellas dan paso al dos de espadas y a la templanza (w8). El agua se mezcla con la ninfa (w9) y en forma de sentencia cierra el relato dejándonos sin aliento.

Taurisano.

La relación que Van Dijk atribuye entre palabra y mundo abarca una parte muy mínima de esta amalgama maravillosa y de una constricción pragmática que enreda madejas, en una rueca desgranando esas figuras que salen de su carta sin fondo aparente. La geometría y la forma humana lejos de un canonicismo atemperado busca una ordenación propia al modo de [S1, S2…] en un antes de > S1, S2 o en después de > S1, S2. ¿Cuántas secuencias posibles podemos entonces encontrar? Si partimos de cláusulas incrustadas como una matrioska, un hilotempore nos lanza a la página como lectores. Se piensa, se recuerda, se cree sin condición ni consecuencia porque la propia competencia que Calvino nos otorga nos convierte a la vez en constructores del relato. Él no puede evitar como padre seguir fabulando y rompiendo a la vez esa disposición del tarot. ¿Quiere hacer oír su voz con otra melodía? Efectivamente, así lo hace en su versión ….Ahora busco decir la mia (2)… como si los personajes hubieran  sido ya durante mucho tiempo protagonistas. Estos cierres o colofones marcan la frontera entre el castillo y la taberna, distintos niveles de riqueza sobre todas las otras historias y tres historias de locura y destrucción.

Taurisano.

El Orlando Furioso y Ludovico Ariosto resuena en las murallas del castillo y de la taberna y se pasea por distintas estancias con Hamlet y Ofelia, ¡pobre Ofelia! Presa de la desesperación al no poder hacer volver a la cordura a su amado, ahogada en un río de tristeza, se consume etérea, mientras sus ropajes se diluyen al modo romántico del s. XIX. Lady Macbeth, Cordelia, el rey de Francia y Yorick el bufón, cervantino y amigo de fiestas. Los arcanos favorables o no son explícitos y actúan como nexos del movimiento figurativo, un focusing perceptual y epistemológico de objetos también concretos que gravitan alrededor. El status, según una serie de proposiciones, refuerza el conocimiento general sobre el tarot, tópico y comento de cada historia, que siguen una coherencia similar a la del alquimista. En terminología pragmática, en cuanto a los valores que asignamos a estas historias, las macroestructuras presentes dejan al descubierto dos tipos de relaciones: una global que dialoga con el lector y otra más interna con esquemas abiertos y cerrados, en cadena e interrumpidos. La ambigüedad está servida. Desde la perspectiva de Greimas, nuestro texto basa su isotopía en la repetición, pero aquí Calvino lo textualiza en una nebulosa que Eco considera como un paraguas que cubre lo dicho aunque no del todo, ya que ciertas instancias pueden quedar vacías en su hacer performativo. Estos guiños tienen manifestaciones seminarrativas y discursivas que, dentro de esa recurrencia, crea universos totalmente nuevos. Cada página es novedad, más allá de un simple tópico, foco, tema, rema o comento. Es una victoria sobre la pluma que escribe sobre el blanco papel para ofrecernos particularidades inimaginables.

¿Desde qué ángulo el autor y sus personajes se sitúan? No se trata ya de un frame estructural o una macroestructura sino de la palabra propia y ajena que va dejando un poso. Calvino es un deleite para los sentidos y la forma en que hacer hablar a un barón rampante, a un vizconde demediado, a ciudades invisibles o a las cartas del tarot es impecable. El uso y la mención entre la identificación y la distancia mediante expresiones que a través de ellas significan imágenes, historias, fábulas y su propia mención hay espacios en donde ambas circunstancias pueden coincidir de forma simultánea.

Ruffano (La Puglia, Italia).

Abramos la puerta a los arcanos para que su discurso cree una pluralidad de receptores batesonianos, dobles vínculos implicados entre habla (emisor) y remitente (destinatario). De nosotros depende como lectores el “querer” y el “suponer” legitimando o no esta bella narración. Lancemos las cartas y observemos la semejanza entre el rostro de una figura que nos da a entender que con la imagen o imágenes a través de su “yo” quiere comenzar su propia storia

Adoro a Calvino, adoro toda su literatura, su pensamiento y su forma de estar en el mundo. Caigo rendida a sus pies. No puedo añadir más.

NOTAS:

(1)Traducción de la autora a la nota del autor en su edición de 1973 (Mi sono applicato soprattutto a guardare i tarocchi con attenzione, con l´occhio di chi non sa cosa siano, e a trarne suggestioni e associazioni, a interpretarli secondo un´iconologia immaginaria. Quando le carte affiancate a caso mi davano una storia in cui risconoscevo un senso, mi mettevo a scriverla. (Dalla “nota” di Calvino all´edizione del 1973)

(2) Anch´io cerco di dire la mia… / tutte le altrestorie / trestorie di follia e distruzione

Si usted desea seguir leyendo a Mónica Olalla, puede bucear en su artículo «Lector, añade el título que desees o no…», en El urbano/El barrio: https://elurbano.org/2021/05/28/lector-anade-el-titulo-que-desees-o-no-monica-olalla/

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